Conoce los riesgos asociados a una inversión

Conoce los riesgos asociados a una inversión

General

Cuando se trabaja para crear un patrimonio, es natural querer inversiones seguras con altos rendimientos. Pero la realidad es que “seguridad” y “alta rentabilidad” rara vez vienen juntas. Las inversiones de bajo riesgo suelen producir menos beneficios que las de alto riesgo. Y aunque las inversiones especulativas de alto riesgo pueden producir mayores rendimientos, asumir más riesgos también significa que es más probable que pierdas parte o incluso todo tu dinero.

Invertir es en gran medida una actividad de administración del riesgo. El objetivo es asumir un nivel de riesgo adecuado que equilibre tu situación personal con el rendimiento potencial que intentas conseguir. Pero, ¿a qué nos referimos exactamente cuando hablamos de riesgos de inversión y cuáles son los diferentes tipos de riesgo que debes tener en cuenta?

 

¿Qué son los riesgos de inversión?

Cuando la mayoría de la gente habla de riesgo en la inversión, se refiere a la posibilidad de que una inversión pierda dinero. Aunque eso no es incorrecto, tampoco es del todo exacto. Las inversiones demasiado seguras también pueden ser arriesgadas porque la inflación puede hacer que pierdan valor con el tiempo.

El riesgo se define como “cualquier incertidumbre con respecto a tus inversiones que tenga el potencial de afectar negativamente a tu bienestar financiero”.

En otras palabras, el riesgo es la incertidumbre. En una inversión de bajo riesgo (bonos), tienes bastante certeza sobre el precio que pagarás por esta y sobre el rendimiento que puedes esperar cuando te devuelvan tu dinero. Las acciones, en cambio, son ejemplo de inversiones menos seguras. Pero, históricamente, las acciones han tendido a producir un rendimiento medio más alto a largo plazo. Cuanto más riesgo asumas con cualquier inversión, mayor será la recompensa potencial que deberías esperar.

 

Riesgos asociados a una inversión

A continuación, te presentamos los principales tipos de riesgo asociados a una inversión:

 

  1. Riesgo de mercado

Este puede ser el riesgo más común para los inversores. Es simplemente el riesgo de que el precio del producto de inversión se mueva día a día, o incluso minuto a minuto.

Esta volatilidad puede ser un problema si te preocupan los movimientos de precios a corto plazo. En otras palabras, es un riesgo mayor si necesitas acceder a tus inversiones a corto plazo. Pero si no necesitas acceder a tu dinero de inmediato, puedes estar dispuesto a asumir este riesgo con el fin de ver un mayor rendimiento potencial en el tiempo.

 

  1. Riesgo de tipo de interés

El riesgo de tipo de interés está atado al riesgo de mercado. Esto se debe a que un cambio en las tasas de interés puede afectar al valor de los papeles de inversión.

El riesgo de las tasas de interés puede ser un factor si estás planeando comprar y vender bonos antes de que lleguen a su vencimiento. También puede afectar al precio de las acciones. Sin embargo, al igual que el riesgo de mercado, esto suele ser menos problemático cuando se planea mantener acciones y bonos para objetivos a largo plazo, ya que un horizonte temporal más largo tiende a suavizar las fluctuaciones a corto plazo.

 

  1. Riesgo de crédito

El riesgo de crédito se refiere a la posibilidad de que un prestatario no pueda cumplir sus obligaciones de préstamo y devolver la deuda. También se denomina “riesgo de no pago”.

En el caso de bonos corporativos, se debe prestar atención al riesgo de crédito, porque cuando se compra un bono corporativo, estás esencialmente prestando dinero a una empresa para obtener pagos de intereses a cambio. Como inversor, debes fijarte en factores como el flujo de caja y las calificaciones crediticias para hacerte una idea del riesgo crediticio de una empresa.

Cuanto mayor sea el riesgo de impago de un prestatario, mayor será el rendimiento que debes esperar obtener a cambio. Sin embargo, también estás sopesando esto con la mayor posibilidad de que la empresa pueda incumplir su deuda.

 

  1. Riesgo de inflación

Este es interesante porque es un riesgo asociado a los activos “seguros”. El riesgo de inflación se refiere a la posibilidad de que tus rendimientos no sigan el ritmo de la inflación, lo que podría traducirse en una pérdida de poder adquisitivo con el tiempo.

La inflación puede ser una preocupación importante para las inversiones más conservadoras, como el dinero en efectivo, los equivalentes al efectivo e incluso los bonos, que tienden a proporcionar un rendimiento total menor a lo largo del tiempo que los activos como las acciones. El riesgo de inflación es la razón por la que puede ser una buena idea asumir más riesgo con el dinero al que no tienes intención de acceder a corto plazo.

 

  1. Riesgo de liquidez

El riesgo de liquidez es una medida de la facilidad con la que puedes convertir tus activos en efectivo a un precio justo. En general, el efectivo, los equivalentes al efectivo, las acciones y los bonos se consideran activos relativamente líquidos porque existe un mercado para comprarlos y venderlos. Los activos duros, como los bienes inmuebles y los objetos de colección (entre otros), suelen considerarse menos líquidos (y, por tanto, tienen un mayor riesgo de liquidez) porque no siempre es fácil convertir rápidamente su valor en efectivo.

Por lo general, es una buena idea asegurarse de tener suficientes activos líquidos para cubrir tus necesidades inmediatas. Pero si no vas a necesitar tu dinero de inmediato, asumir un cierto riesgo de liquidez puede suponer una prima sobre los activos más líquidos y ayudar a aumentar el valor de tu dinero con el tiempo.

 

  1. Riesgo de divisas

Si tienes inversiones en el extranjero, el rendimiento de esas inversiones dependerá en parte del tipo de cambio entre las divisas. Si un tipo de cambio se mueve rápidamente en una dirección u otra, podría tener un gran impacto en las inversiones que tienes en ese país. Esto es el riesgo de divisas, también conocido como “riesgo de tipo de cambio”.

Aunque el riesgo cambiario puede tener un impacto negativo en las inversiones, también puede ocurrir lo contrario. Aquí es donde puede entrar en juego una cartera bien diversificada, que incorpore tanto inversiones nacionales como internacionales denominadas en divisas; estar diversificado te ayuda a gestionar los cambios en cualquier divisa.

  1. Riesgo político

El riesgo político se refiere a la probabilidad de que el rendimiento de una inversión se vea influido por los acontecimientos políticos. Esto puede incluir la inestabilidad política, los cambios inesperados de régimen, los resultados inesperados de las elecciones, las actividades militares, la introducción de nuevas leyes y reglamentos, etc.

Aunque el riesgo político puede provocar movimientos tanto en el mercado en general como en algunos segmentos de este, a veces este riesgo puede parecer más magnificado y relevante de lo que realmente es.

 

Gestionar el riesgo de inversión

En última instancia, la clave para gestionar el riesgo de inversión es elaborar un plan financiero bien diversificado y adaptado tu situación. Asesorarte al respecto con expertos en el tema es una buena decisión. Te pueden ayudar a incluir una combinación de inversiones tradicionales y no tradicionales que puedan ayudarte a hacer crecer tu patrimonio a lo largo del tiempo, acompañada de una buen gestión del riesgo.

 

Fuente: Northewestern Mutual

5 lecciones que los niños y jóvenes deben conocer para manejar la tarjeta de crédito con responsabilidad

5 lecciones que los niños y jóvenes deben conocer para manejar la tarjeta de crédito con responsabilidad

Crédito General

Autora: Lourdes Hernández

Cuando recibes tu primera tarjeta de crédito tienes una o las dos reacciones:

  1. ¡Tengo dinero! Invito a todos
  2. ¡Tengo dinero! Debo cuidarlo

Sin embargo, la tarjeta de crédito no es más dinero. Es un préstamo.

Es positivo que desde joven vayas construyendo tu historial crediticio, pero primero debes recibir una guía sobre la función de la tarjeta así como de los riesgos que hay que controlar para no tener problemas.

Aquí las cinco lecciones que deben conocer niños y jóvenes para manejar la tarjeta de crédito con responsabilidad.

  1. Empezar por lo básico: debes saber que lo que compras con tarjeta de crédito tienes que pagar luego y a tiempo. No es un pase gratis para despilfarrar en compras que se salen de tu presupuesto. Como cualquier préstamo que te hacen, hay que pagarlo, y si lo haces cumplidamente tu nombre y prestigio quedan intactos. Adquiere estos hábitos antes de que llegue a tus manos la tarjeta.
  2. Cuidado con los intereses: cada día que te atrasas en pagar la cuota de la tarjeta, pagas dinero a la institución financiera. Mucho o poco, ese dinero es tuyo y te ha costado trabajo conseguirlo. No lo pierdas.
  3. Consumo responsable: distingue entre deseo y necesidad antes de comprar. Y registra cada gasto que hagas. El buen uso de tarjeta de crédito te da algunos beneficios, como mejorar tu score de crédito, lo cual te facilitará obtener préstamos más grandes e hipotecas en el futuro; puedes recibir puntos, kilómetros o millas; y sobre todo, recibes la tranquilidad de llevar en orden tus finanzas.
  4. Mostrar un buen comportamiento: así como tus padres te dan buen ejemplo de consumo responsable, también tú muestra con el ejemplo, a tus hermanos menores y amigos, tu buen comportamiento crediticio. Hay que hacer lo que se predica y no dejarse llevar por la presión de los pares.

 

Fuente: Northwestern Mutual

9 tips del manejo de tarjeta de crédito

9 tips del manejo de tarjeta de crédito

Crédito General

Autora: Lourdes Hernández

 

Los expertos recomiendan estos simples tips para el buen manejo de tu tarjeta de crédito:

 

  1. Analiza si tienes el dinero para comprar antes de usar la tarjeta. Recuerda que la tarjeta no es más dinero.
  2. Paga más del mínimo. Procura pagar el total del estado de cuenta.
  3. Difiere los pagos de acuerdo a la vida útil del bien. Aquello que dura poco, paga en corriente.
  4. Haz el seguimiento de tu estado de cuenta. Puede haber errores o gastos que no hiciste. Guarda los recibos y controla tus diferidos.
  5. Paga puntual y evita intereses de mora y cobranza.
  6. Pon un límite mensual a los avances en efectivo, y toma nota de lo que gastas con éstos.
  7. Averigua los costos de tu tarjeta: hay un fee mensual, te cobran seguro, plan dental, tienes puntos o millas.
  8. Limita el número de tus tarjetas a una. Máximo dos.
  9. No prestes tu tarjeta a nadie.

 

Deseos versus necesidades en 4 momentos

Deseos versus necesidades en 4 momentos

General

Autora: Lourdes Hernández

Para analizar los deseos y las necesidades te invitamos a vivir con tus hijos cuatro momentos:

Momento de reflexión:

Preguntas para empezar la discusión de Deseos versus Necesidades:

¿Anota y comparte qué cosas compraste recién?

¿Qué es salud financiera? Es entender el uso del dinero, cuidar tu dinero y tener lo suficiente para tus necesidades y deseos.

¿Cuál es la diferencia entre deseo y necesidad? Para los niños, necesidad es todo lo que les gusta: dulces, juguetes, ver tele en exceso, jugar hasta la noche sin comer. Poco a poco descubren que necesidad es aquello que les hace bien, comer sano, tener el amor de papá y mamá, tiempo para juego, tiempo para aprender y dormir.

Momento de aprendizaje:

Tener salud financiera no se trata de ser “rico”. Más bien se relaciona con ser estable financieramente, sin mayores altibajos, teniendo el dinero necesario para cubrir las necesidades y ciertos gustos que le dan color a la vida.

La diferencia entre deseo y necesidad es algo que los grandes entendemos.

Necesidad = cosas que necesito para sobrevivir.

Deseo = cosas que quiero tener, pero que no necesito para sobrevivir.

Está bien comprar “deseos”, pero analizando si realmente es un aporte de valor a tu vida y mejora tu bienestar. Y que además no ponga en riesgo tu estabilidad financiera.

Un café a media tarde se vuelve una necesidad porque de otro modo nos dormimos y no podemos trabajar. Pero un café con una torta de chocolate ya se vuelve un deseo. Ahí es el momento de poner en acción la voluntad, por ahorro y por salud.

Gastar de forma inteligente el dinero es sencillo. Se siguen estos pasos:

  1. Te preguntas: ¿necesito este producto o servicio?
  2. ¿Tengo el dinero para pagar?
  3. ¿Es amigable con el ambiente, es decir, es local, no contamina, no me hace daño?
  4. ¿Su marca es justa con el colaborador y la comunidad?

Si todas tus respuestas son afirmativas, tu compra es inteligente.

Evita el hiperconsumo para que tengas siempre cómo cubrir tus necesidades reales y además ahorrar para tus sueños e imprevistos.

IMPORTANTE: no pagues a crédito lo que debes pagar en corriente, por ejemplo, las compras de supermercado.

Momento de poner en práctica:

Anota todas las compras que harás esta semana, y escribe a un lado si es una necesidad o un deseo.

Si es un deseo, anota si vale la pena.

Todos los puntos que son “deseo” espera una semana más antes de comprarlos, o espera a tu cumpleaños. O bien, no los compres.

Diseña un cartel digital o impreso sobre un hábito que practicarás para asegurarte que gastas tu dinero de forma inteligente.

¿Qué cosas gratis puedes comer o hacer, y que sean divertidas?

Finalmente, anota cuánto ahorraste de posponer la compra de “deseos” y del canje por algo gratis.

Fuente: Janell Key. Project School Wellness

Invita a tus hijos a ser parte de un Proyecto Monetario

Invita a tus hijos a ser parte de un Proyecto Monetario

General

Autora: Lourdes Hernández

La experta en educación financiera, Valeria Arellano, recomienda hablar de dinero en la familia como se habla de un valor más, como el trabajo, la alimentación, la puntualidad, el orden. Que sea una parte normal de la vida. Valeria dice que tenemos que entender que la familia es un equipo y es responsabilidad de todos los miembros el administrar el ingreso que llega a casa.

 

Si se trata de una meta familiar, hay que hacer un plan para cumplirla. Quizás ahorrar un poquito más en el mercado, comprar menos dulces, guardar y compartir más la alcancía.

 

Que los hijos tengan una relación sana con el dinero depende -en gran parte- de papá y mamá.

 

Te proponemos trabajar en familia en un proyecto monetario que incluya presupuesto, financiamiento, ingresos extras y ahorro. Puede ser la adecuación de una parte de la casa, un viaje de vacaciones, la compra de un computador, de un auto. La condición es que sea algo que beneficiará e interesará a todos los miembros de la familia.

Los niños son muy creativos y como muchas mentes piensan más que una, saldrán buenas ideas. Permite que investiguen y propongan lugares para viajar, diseños de cómo adecuar la casa, etcétera. Pueden dividirse las tareas.

Voy a hacer un pastel semanalmente y venderlo a mis vecinos a $1 dólar el pedazo. Cada semana conseguiré $20. Así ahorraré los $240 que necesito para comprarme un celular.

Ten reuniones periódicas de seguimiento hasta que salga el proyecto.

Apóyate en las siglas SMART, de esta forma:

eSpecífica: vamos de vacaciones a la playa el 10 de agosto 2022

Medible: levantamos un presupuesto de 1200 dólares

Accionable: ahorraremos 200 dólares cada mes recortando las salidas fuera de casa

Realista: coinciden con las vacaciones de los chicos. Ellos ayudan a elegir el Airbnb y las actividades, que realizaremos sin salir del presupuesto.

Tiempo razonable: 5 meses para ahorrar.

Al revisar con tus hijos los valores y principios sobre el dinero, aclara que no debe ser el centro de la existencia, que es un medio para vivir, disfrutar y también compartir.

“No priven a sus hijos de ser parte de la estrategia para superar esta crisis. Que sean parte de la historia de otros, tal vez comprar los víveres de alguien que está pasándola mal, que sepan lo que es compartir la palanqueta”.

Valeria Arellano, experta en educación financiera

¡Construye tu futuro, sé inteligente con el dinero!

¡Construye tu futuro, sé inteligente con el dinero!

General

Autora: Lourdes Hernández

La Semana Global del Dinero, iniciativa mundial que se realiza en marzo de cada año, propone esta ocasión el lema: Construye tu futuro, sé inteligente con el dinero.

Su objetivo es concientizar a niños y jóvenes acerca del manejo de sus finanzas para que desde pequeños aprendan y conozcan cómo manejar su dinero adecuadamente. Que conforme crezcan, tomen mejores decisiones financieras para “construir su futuro” y que sigan aprendiendo y después compartiendo con sus propios hijos y familia.

Con base en las actividades de la Semana Global del Dinero, el programa Tus Finanzas propone algunas ideas para que niños y jóvenes desarrollen hábitos, conocimientos, actitudes y comportamientos financieros apropiados, desde una edad temprana:

  1. La planificación es un pilar importante para conseguir tus metas financieras. Escribe en un diario o cuaderno tus metas de corto, mediano y largo plazo e identifica un plan de acción para conseguirlas. Incluye presupuesto.
  2. Construye tu futuro, ahorra cada mes para alcanzar tus grandes sueños y metas. Guarda en una alcancía o pide a tus padres que te abran una cuenta de ahorros en una institución financiera y solo utilízalo para cumplirlos.
  3. Sé inteligente con tu dinero, hazlo crecer:
  • En una cuenta de ahorros que te pague intereses
  • Invierte tu dinero en un emprendimiento
  • Genera más ingresos poniendo en práctica tus habilidades
  1. Sé inteligente con tu dinero, analiza cómo usas tu dinero. Cuando vas a comprar algo:
  • Analiza si realmente lo necesitas
  • Si es un deseo, puedes dejar de comprarlo y usar ese dinero para otros fines como el ahorro
  • Analiza si lo que vas a comprar es bueno para el ambiente
  1. Construye tu futuro, planifica para imprevistos. Ahorra para situaciones que están fuera de tu control y que suelen suceder como:
  • Una enfermedad
  • Un accidente
  1. Aprende más sobre el dinero. Pide a tus padres o profesores que visiten juntos un banco, una feria de emprendedores, una fábrica y haz todas las preguntas que quieras para entender más su funcionamiento.

 

La Semana Global del Dinero (Global Money Week) se realiza desde el 21 al 25 de marzo de 2022 y es organizada por la Red Internacional de Educación Financiera de la OCDE (OCDE/INFE). Nació en el 2012 y se ha expandido a más de 170 países.

Invitamos a revisar nuestros artículos y herramientas relacionados con el tema, seguir los hashtags y visitar nuestras redes Facebook y Twitter.

 

#SemanaGlobalDelDinero #GlobalMoneyWeek2022 #GMW2022 #Construyetufuturo #tusfinanzas

 

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Qué enseñar a tus hijos sobre el dinero durante la adolescencia

Qué enseñar a tus hijos sobre el dinero durante la adolescencia

Ahorro General Planificación y Presupuesto

La adolescencia es un buen momento para preparar a tus hijos para empezar a aprender a manejar las finanzas de forma más práctica.

Cinco cosas que debes enseñar a tus hijos sobre el dinero cuando son adolescentes.

  1. Haz que el dinero sea más fácil de entender

A esta edad, los niños ya saben cómo funciona el dinero, pero no necesariamente cuánto cuestan las cosas. Ahora es un buen momento para hacerles ver la luz involucrándoles en el proceso de compra. Cuando llegue la cuenta del restaurante, haz que tu hijo lea la cuenta y saque la propina. En el cine el fin de semana, pídele que calcule cuánto le costaría ir a la matiné en lugar de a la función normal, e imagina en qué podría emplear ese dinero ahorrado. La idea general es ilustrar que las actividades tienen costos y que hay que tomar decisiones importantes sobre estos.

  1. Introduce el presupuesto

Hasta ahora, si le das a tu hijo $20 para que los gaste después del colegio con un amigo, puede pensar en ir al cine o comprarse una hamburguesa. Eso es un presupuesto básico, pero a esta edad están preparados para más, al menos conceptualmente. Aprovecha oportunidades como las compras de la vuelta al colegio, las compras de las vacaciones o la compra de material para el campamento de verano para que elaboren un presupuesto y luego hagan las compras juntos. Rápidamente entenderán el valor de los artículos y aprenderán a priorizar unos deseos sobre otros.

  1. Fomenta la compra y reuso de cosas

La mayoría de los estudiantes de secundaria tienen algo en común: crecen muy rápido. Es bonito y molesto a la vez, ya que eso también significa una alta rotación de zapatos y ropa. También es la edad en la que las marcas empiezan a importar. Las dos cosas se convierten en un reto cuando tu hijo se obsesiona con las zapatillas Nike de edición limitada al mismo tiempo que su talla aumenta a los pocos meses. Sin embargo, existe un mercado de reventa de ropa y calzado poco usado (y un nicho de cultura de reventa realmente valioso). Tu hijo adolescente puede participar fácilmente en la venta de cosas que se le han quedado pequeñas utilizando diversas aplicaciones y grupos locales de Facebook. No solo ayuda a resaltar el costo y el valor de una necesidad básica como la ropa, sino que también les enseña a tratar bien las cosas.

  1. Anímale a empezar a ganar dinero

Cuando los niños eran más pequeños, puede que tuvieran tareas que les ayudaron a ganar dinero. Pero los chicos de secundaria empiezan a querer cosas más importantes y se vuelven más sociales. Déjales participar en la decisión de cómo contribuir y hazles responsables. Empezar un “negocio”, como cuidar niños, cortar el césped o pasear perros, les permite aprender lecciones más importantes sobre planificación, marketing y ganancias. También existen trabajos orientados específicamente a los adolescentes. Pasar por este proceso con tu hijo adolescente definitivamente le enseña sobre el trabajo duro que conlleva ganar un dólar, y es una forma de enseñarle la responsabilidad y la rendición de cuentas que además le ayudará a tener éxito en la escuela secundaria y a futuro.

  1. Enséñale a ahorrar, gastar y donar

Si has estado haciendo el ejercicio de “ahorrar, gastar y donar” en tu casa, ahora es el momento de estar más enfocados, especialmente en lo que se refiere a ahorrar y donar. Lleva a tu hijo al banco y siéntense con un asesor que le explique las diferencias entre tener su dinero en una cuenta de ahorros o en una póliza o fondo de ahorro. Si hay un fondo de educación establecido para ellos, asegúrate de que comprueban cómo rinde. En cuanto a las donaciones, empieza a mirar a organizaciones benéficas no sólo por sus causas, sino por cómo gastan su dinero y definan a quién y cuánto planifican donar.

 

Los adolescentes se encuentran en una encrucijada incómoda: Empiezan a sentirse adultos, pero no siempre quieren reconocer que algo no saben. Aprovecha este momento para darles un ejemplo de buen sentido financiero como hiciste cuando eran más pequeños, pero ahora involúcralos un poco más en el proceso. Se sentirán capacitados para tomar las riendas de su futuro financiero y serán más responsables, lo que supone un beneficio para toda la familia.

5 maneras de criar niños no materialistas

5 maneras de criar niños no materialistas

General

Te damos cinco maneras en que los padres pueden tomar la iniciativa de criar niños no materialistas en un mundo donde lo material ha cobrado mucha relevancia:

 

  1. Habla con tus hijos sobre el dinero

La educación financiera no forma parte del currículo educativo ecuatoriano, lo que significa que los niños aprenden los hábitos de gasto de sus padres. El primer paso para que los niños se den cuenta de que el dinero no “crece en los árboles” es hacer que el tema forme parte del discurso familiar lo antes posible. Enseñar a los niños lo que es el dinero les hace comprender mejor lo rápido que desaparece y les ayuda a establecer hábitos responsables de gasto y ahorro para el futuro.

Si tu hijo desea tanto algo que no puede dejar de pensar en esto, diseñen juntos una estrategia para que pueda ganárselo. Lo más importante es mantener abiertas las líneas de comunicación sobre temas de dinero.

 

  1. Evita las recompensas materiales – y las consecuencias

La crianza material es la práctica de mostrar amor o moldear el comportamiento de un niño mediante la entrega o la retirada de cosas. La mayoría de nosotros lo hemos hecho: se premia a los niños por sus buenas notas y se les castiga quitándoles los aparatos electrónicos. Los investigadores Marsha L. Richins y Lan Nguyen Chaplin han relacionado esta práctica con el hecho de volverse materialista en la edad adulta, ya que quienes son recompensados de niños seguirán recompensándose con cosas más adelante. Los mismos estudios han demostrado una correlación entre ser materialista de adulto y una menor sensación de bienestar.

Los padres que utilizan con frecuencia las recompensas hacen poco por cambiar de forma significativa el comportamiento de los niños y, además, producen hijos menos generosos. Al eliminar (o al menos reducir) la asociación entre el comportamiento y las recompensas materiales o las amenazas, da como resultado que los niños den menos valor a las cosas.

 

  1. Pasen tiempo de calidad juntos

En el fondo, lo que los niños quieren de sus padres, más que los dispositivos y aparatos, es su atención y su tiempo. Se aconseja que los padres ofrezcan su tiempo, mejor ánimo y momentos de diversión por encima de las cosas materiales.

Esto implica que los padres dejen de lado sus propios dispositivos y distracciones y estén totalmente presentes para sus hijos. El tiempo que pasen juntos no tiene por qué ser muy elaborado: dar un paseo o jugar a un juego es suficiente para conectar estrechamente a los padres con sus hijos.

 

  1. Modela el gasto disciplinado y la generosidad

Según el Child Mind Institute, un componente esencial para enseñar a los niños hábitos de gasto responsables es que los padres los modelen. Los expertos aconsejan que los adultos se ciñan a un presupuesto, eviten las compras impulsivas, y establezcan y compartan objetivos financieros para los gastos más importantes.

Otra forma de ser un buen modelo financiero es resistirse a la compulsión de estar a la altura de los demás. La manera más relevante de aplacar el deseo de tener más cosas es modelar un comportamiento alejado de la envidia por las cosas de los demás.

 

  1. Fomenta la gratitud

Lan Nguyen Chaplin dirigió otro estudio sobre el materialismo en los niños, que reveló una relación entre el fomento de la gratitud y la disminución del materialismo, así como el aumento de la generosidad. La gran noticia es que hay más de una manera de expresar la gratitud, dependiendo de las edades y los intereses de tus hijos.

Por ejemplo, los más pequeños pueden crear un póster o un collage de lo que agradecen, o mantener una “caja de la gratitud” en el que los miembros de la familia escriban algo por lo que están agradecidos cada semana. Los niños a los que les gusta escribir pueden disfrutar llevando un diario de gratitud. Chaplin también aconseja que las familias se reúnan en torno a la mesa para reflexionar diariamente sobre la gratitud, algo que pueden hacer niños de todas las edades.

Incluso si tienes hijos mayores que parecen perdidos por la envidia material, nunca es demasiado tarde para empezar y formar chicos más generosos y agradecidos.

 

Fuente: Northwestern Mutual

Cómo iniciar la planificación financiera familiar

Cómo iniciar la planificación financiera familiar

General Planificación y Presupuesto

Uno hace muchos planes para sus seres queridos: vacaciones de verano, fiestas de graduación, celebraciones de cumpleaños y mucho más.

Pero la planificación financiera para las familias es, obviamente, un poco más complicada. Empieza por comprender el panorama financiero total de tu familia y lo que quieren conseguir juntos. Esto significa que tienes que equilibrar la capacidad de costear los gastos habituales y el estilo de vida de tu familia con el progreso de las metas a corto y largo plazo.

He aquí algunos pasos que te ayudarán a empezar.

  1. Analiza tu presupuesto

Antes de iniciar un plan financiero familiar, debes saber cuánto dinero entra y sale cada mes. Si nunca has creado un presupuesto familiar mensual, empieza por:

  • Sumar el sueldo mensual de cada cónyuge o pareja.
  • Sumar los gastos fijos mensuales (como el arriendo, servicios públicos, la guardería, los pagos del auto y otros elementos esenciales que necesitas para la vida diaria).
  • Sumar los gastos que no pagas mensualmente (la matrícula del colegio o del auto) y divídelo entre 12. Añade esta cantidad a tus gastos fijos mensuales.

A continuación, suma la cantidad que destinas mensualmente a tus metas financieras, como el dinero para un fondo de emergencia, las aportaciones a un plan de ahorro para la universidad o las contribuciones para la jubilación. Esta hoja de cálculo del presupuesto establece los gastos fijos típicos y las contribuciones para las metas.

Ahora suma lo que gastas en un mes típico en gastos discrecionales – los “extras” como cenas fuera, entretenimiento, compras, regalos o actividades para los niños.

¿El total de los gastos fijos, las contribuciones para las metas y los gastos discrecionales es inferior a su sueldo mensual? Si es así, es estupendo: tu familia está viviendo dentro de sus posibilidades. Si no es así, ha llegado el momento de revisar su presupuesto y hacer algunos ajustes para no gastar más de lo que ganan. A menudo, los gastos discrecionales son los que tienen más flexibilidad para recortar, pero sigue siendo una buena idea auditar todos sus gastos para priorizar los que son importantes para ti.

Incluso cuando gastas dentro de tus posibilidades, saber a qué se destina tu dinero te ayudará a ver si estás avanzando para conseguir las metas de tu familia. Una pauta general es destinar aproximadamente el 50% del presupuesto a lo esencial, el 10 % a las metas financieras y el 40% a los gastos discrecionales.

 

  1. Establece metas para tu familia

Ahora que tienes una visión más clara de tu presupuesto, ¿se ajusta a lo que es importante para tu familia? Aquí es donde tú, tu pareja e incluso tus hijos pueden sentarse y hablar de lo que quieren para cada uno en los próximos años. La mayoría de estas cosas querrán financiarlas con el 10% de su presupuesto dedicado a las contribuciones de metas financieras.

 

Hablen de las metas a corto y a largo plazo. Las metas a corto plazo pueden incluir cosas como que los padres tomen un curso de desarrollo profesional, un fin de semana en familia en las montañas o una visita a la universidad para tu hijo de secundaria. Los objetivos a largo plazo pueden incluir cosas como pagar la universidad o financiar la jubilación. Es probable que quieran invertir para las metas a largo plazo, para que su dinero tenga tiempo de crecer cuando lo necesiten.

Y no se olviden de algunas de las metas básicas que siempre deben considerar para mantener sus finanzas sanas. Eso incluye mantener un fondo de emergencia bien provisto (acumular unos tres a seis meses de gastos) y un plan para pagar las deudas, especialmente las de las tarjetas de crédito de alto interés.

 

  1. Protege lo que tienen

Ese fondo de emergencia es un gran comienzo, pero no debería ser la única protección financiera que tengas. La vida está llena de altibajos, y tú quieres estar seguro de que tu familia no se verá en circunstancias difíciles si ocurre lo inesperado.

Para empezar, ¿tienen una cobertura de seguro de vida suficiente para garantizar que tu familia estará atendida si tú o tu pareja fallecen?, ¿cuentan con seguros de salud?, ¿tienen un testamento donde se establecen tus deseos para tu familia y sus bienes en caso de que te ocurra algo?

 

La planificación familiar es un trabajo en equipo, planifiquen una reunión mensual para evaluar cómo está su presupuesto y cómo va el camino para alcanzar sus metas financieras.

Finanzas en pareja: ¿Cómo asegurarse de que ambos están en la misma página?

Finanzas en pareja: ¿Cómo asegurarse de que ambos están en la misma página?

Finanzas Personales General

Una de las ventajas de tener una relación es tener una pareja con la que compartes las responsabilidades del hogar. Pero, aunque sea bueno dividir las tareas de la cocina, limpieza y el cuidado de los niños, ¿hasta qué punto se reparten las tareas financieras?

Si son como muchas parejas, probablemente uno de los dos se encarga del dinero. En algunos casos, las parejas comparten un papel equitativo en la toma de decisiones financieras, y en otros gestionan las finanzas del hogar por igual.

Y aunque no es necesario (ni realista) que una pareja se encargue de todo, es importante que ambos participen activamente en la gestión de las finanzas. He aquí tres razones por las que las parejas deberían trabajar juntas en sus finanzas.

  1. Ayuda a que ambos miembros de la pareja se sientan capaces de manejar el dinero

Cuando uno de los miembros de la pareja está completamente al margen de las finanzas compartidas, esto puede provocar problemas en la relación en general. Una de las principales causas de divorcio o de ruptura son las peleas por dinero. Se trata de no estar en la misma página, de sentir que no tienes un asiento en la mesa o que no eres un socio igualitario. Tener voz y voto te pone en igualdad de condiciones.

Consejo: Si el dinero siempre ha sido un tema tabú con tu pareja o cónyuge, empiecen por sus experiencias personales en torno al dinero cuando crecían. ¿Hablaban de ello libremente con su familia? ¿Era una fuente de vergüenza o de orgullo? ¿Siempre se sintieron seguros económicamente mientras crecían o su familia tuvo problemas de dinero? Lo que te enseñaron (o no) sobre el dinero marcará tu forma de tomar decisiones financieras, así que es bueno que compartas tus experiencias con los demás.

  1. Ayuda a definir metas comunes

Probablemente, cada uno ha pensado mucho en su visión del futuro, pero ¿coinciden sus visiones? Tanto si quieres comprar una casa en cinco años, hacer crecer tu familia o irte de vacaciones a lo grande en seis meses, tienes que estar alineado en sus metas financieras antes de poder determinar los pasos necesarios para hacerlos realidad. No saber a dónde vas o hacia dónde te diriges dificulta las decisiones financieras del día a día.

Consejo: Si nunca han hablado de sus metas juntos, se recomienda discutir dónde se ven en un año, en cinco años y quizás incluso más allá. Una vez que hayan hablado de sus prioridades, pueden determinar cómo pueden contribuir los dos a mantener sus finanzas sanas en el día a día.

  1. Obliga a rendir cuentas

Cuando ambos saben cuáles son sus metas comunes, es mucho más fácil que se responsabilicen mutuamente.  Existen algunos ejemplos bastante malos en los que uno de los cónyuges ha acumulado decenas de miles de dólares en deudas de tarjetas de crédito, ya sea porque no estaban en la misma página sobre lo que estaban tratando de hacer, o porque era más fácil de ocultar.

 

Consejo: Lo que no quieres es que uno de los dos se quede con la obligación de tratar de salir de los errores de la otra persona: esa responsabilidad puede causar mucha tensión. Crea desconfianza en la relación. Así que sé abierto y honesto, y establece parámetros conjuntos. Cuando ambos son conscientes de cuánto deben gastar y ahorrar, es más fácil gestionar el presupuesto en equipo. Acordar que el gasto no puede superar un determinado umbral, en lugar de que alguien de instrucciones al otro sobre cómo gastar o le diga lo que tiene que hacer, crea un equilibrio.

 

Además, piensen en cuáles son los puntos fuertes de cada uno en lo que respecta al dinero. Está bien admitir que tu pareja es más fuerte que tú en ciertas áreas financieras, siempre que estén de acuerdo en cuál debe ser el objetivo final. La transparencia es lo más importante cuando se manejan las finanzas en pareja y, si están pasando por una situación difícil, establezcan un plan de pago emergente.